1 de agosto de 2012

Jonathan Alonso paga la novatada en los Juegos



Hasta los más descarados, esos deportistas que no se cortan por nada, se rinden a la grandeza de los Juegos Olímpicos. Jonathan Alonso sólo tiene 21 años, pero en el boxeo siempre ha ido un paso por delante. Ganó su primer combate, el de su estreno en un torneo, el del debut en un campeonato de España e incluso el del Mundial de Bakú, que le acabaría dando el pasaporte para Londres. Pero ayer, en la sala de boxeo del espectacular Excel, la presión le espesó el cerebro y agarrotó sus ágiles piernas. El iraní Mehdi Toloutibandp, con peor ranking pero más experiencia (27 años), le comió el terreno y le echó a la primera del torneo. Los jueces dictaminaron su superioridad en los tres asaltos: 16-12.

Fue una muerte lenta. Un puntito de ventaja para el iraní en el primer asalto (4-3), otro en el segundo (5-4) y dos más en el tercero, cuando Jonathan Alonso se jugó el todo por el todo. Incluso, en el último minuto, enlazó un par de golpes que obligaron a recular a Toloutibandp, pero ya era demasiado tarde. Cuando sonó la campana, aunque faltaba la decisión sobre el último «round», el iraní levantó el índice y Alonso bajó la cabeza.
Ya en la zona mixta, el asturiano hizo autocrítica: «Era un rival al que podía ganar perfectamente. Creo que tengo más talento que él en todos los sentidos, soy más boxeador, pero él supo jugar bien sus bazas, que es la fuerza, y presionar, y le salió bien». Su entrenador en la selección, Manuel Berdonce, confirmó que el de ayer no fue el Jonathan Alonso de siempre: «Tiene mucho más para sacar, pero era su primera experiencia importante y le han podido un poco los nervios».

Jonathan, que siempre anda muy justo para dar el peso superligero (64 kilos), llegó perfectamente al combate: «Físicamente estaba bien, pero muscularmente no encontré esa garra de siempre, esos cinco golpes en menos de un segundo que me da mi explosividad». También reconoció el mérito de su rival: «Al comerme el terreno tanto tiempo, al atosigarme me complicó más de lo normal. No me esperaba tanta presión. No encontraba el momento adecuado para meter mis golpes. En el tercer asalto, al verme dos puntos abajo y que mi boxeo no era suficiente, tuve que arriesgar e incluso comerme algún golpe para poder meter dos yo. Era su fortaleza contra mi explosividad. He conseguido subir bastantes puntos al final, pero no ha sido posible la remontada».
Recién eliminado, a Jonathan le cuesta plantearse estar en 2016, pero Berdonce lo ve claro: «Tiene mucho potencial, con grandes condiciones técnicas, físicas y tácticas y hay que darle tiempo. Si sigue así, en Río tendrá más oportunidades».

fuente: lne

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